El castillo de Buitrago del Lozoya se encuentra en la localidad del mismo nombre, al norte de la comunidad de Madrid, España, cerca del puerto de Somosierra y del embalse de Riosequillo. La línea divisoria con la vecina provincia de Segovia, también se encuentra a escasos kilómetros de esta zona. Su comunicación es buena debido al paso de la carretera N-I
jueves, 26 de mayo de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
Muralla de Talamanca de Jarama S.IX - XVII
Se encuentra en Talamanca, (Comunidad de Madrid, España), en la margen derecha del Jarama, retirado de este dos kilómetros. Esta localidad esta situada en un pequeño cerrete junto al arroyo Valdejudios, que le serbia por los lados de foso natural, separando la villa del arrabal, como todavía se conocen ambos poblamientos.
Publicado en mi blog “Castillos de Madrid”
sábado, 21 de mayo de 2011
Bunkers de la provincia de Madrid
Ultima actualización
24 – 09 – 2011
Pinchar en la fotografía para ver su ubicación en Google Earth
Al ser este un tema relacionado con las construcciones militares, en este entrada doy a conocer la ubicación de la mayor parte de los búnkers, trincheras, etc.. de la Guerra Civil Española en la Comunidad de Madrid, publicado en mi blog “Castillos de Madrid”.
Enlace a los Fortines de Madrid
Tipos por ubicación
En la comunidad de Madrid, se construyeron entre 1936 y 1939 numerosos fortines para la defensa de determinadas zonas por ambos bandos del conflicto. Había tres momentos para que los correspondientes cuerpos de ingenieros emprendieran la construcción de estas obras.
En ocasiones, se fortificaba una zona en previsión de un posible ataque enemigo. Es el caso del cinturón de defensa de Madrid, construido por voluntarios del Partido Socialista de la época, y cuyas muestras podemos ver en lugares de los alrededores de la capital, como en el cerro de Los Gamos, en Pozuelo, o en Mata-Espesa, en Hortaleza. Estos fortines suelen encontrarse en muy buen estado de conservación, dado que rara vez intervinieron en conflictos, puesto que es difícil presuponer los lugares por los que el enemigo va a atacar, cuando aún se encuentra lejos de la posición a fortificar. De hecho, ninguno de los fortines del cinturón de defensa de Madrid fue útil (salvo, quizás, la pareja de fortines de la Colonia Camarines, que defiende la Carretera de Castilla).
Otras veces, se fortificaba en función de las necesidades de la batalla. En estos casos, la construcción se llevaba a cabo por la noche (a salvo del fuego enemigo) y se combinaba con la labor bélica durante el día. Ejemplo de estas fortificaciones son las que podemos encontrar en los Olivares de Morata, donde el bando republicano se apresuró a fortificar sus líneas en esta zona tras el empuje del ejercito nacional, y con la esperanza de no perder Morata de Tajuña (y no lo perdieron). Este tipo de construcciones se encuentran en muy mal estado de conservación, por su intervención directa en conflictos. Durante la noche se construían o arreglaban, pero durante el día estaban sometidos a fuego artillero y de aviación (sin contar el uso por la infantería). Son además característicos, por encontrarse generalmente en primera línea de combate, o muy cerca de ella.
Pero la mayoría de los fortines (al menos, en la Comunidad de Madrid) se construyeron tras las batallas, cuando el frente se estabilizaba. Estos fortines se caracterizan por encontrarse en bastante buen estado de conservación, dado que una vez estabilizadas las líneas, eran raros los cambios en ella. Además, nunca se encuentran en primera línea de fuego, sino retrasados una distancia prudencial, en una línea paralela a la del frente. Es el caso de los fortines ubicados en Valdemorillo, al sur del alto de Los Llanos.
Tipos por distribución
Si observamos la disposición de los fortines por la geografía de la comunidad, y su distribución, podemos ver una diferencia fundamental entre los estilos de ambos dos bandos. Mientras que los fortines del ejército republicano se encuentran ubicados en líneas paralelas al frente, o incluso en este, el ejército nacional fortifica puntos neurálgicos. En el escenario la batalla de Brunete podemos ver claramente la disposición en línea de los fortines republicanos, defendiendo el frente, en oposición a los puntos fortificados nacionales al sur de Quijorna o la carretera entre Brunete y Villanueva de la Cañada.
Mientras que las líneas republicanas contaban con una fortificación (eventualmente dos) cada cierta distancia, las líneas nacionales contaban con puntos muy fortificados, con tres o más construcciones, defendiendo puntos vitales, como carreteras. Esto es debido a la diferente concepción militar de ambos bandos. El bando republicano, usa el estilo de fortificación de defensa (en líneas bien conformadas) frente a las fortificaciones del bando nacional, siendo estas de ocupación y avance, propias de quien pretende rebasar las líneas enemigas y continuar su avance, fortificando mucho únicamente los puntos más vitales. Sin embargo, el bando nacional, también se vio obligado a fortificar en defensa, cuando un frente se enquistaba y se frenaba su avance, permitiendo un contraataque republicano. Es el caso de las líneas de fortines nacionales que podemos encontrar en la Casa de Campo; aunque estos casos no son muy abundantes. No olvidemos que en la Guerra Civil, y haciendo un paralelismo con el Ajedrez, el bando republicano jugaba con "las negras", (esto es, a la defensiva) y el nacional con "las blancas" (es decir, al ataque).
También tenemos que tener en cuenta que la mayoría de la industria quedó en manos republicanas, por lo que es de suponer que la disponibilidad de cementos era mayor para este bando que para el nacional. Puede parecer que no es así, al contemplar fortines nacionales impresionantes, como el de Colmenar de Arroyo, pero hay que tener siempre en cuenta que, en la Comunidad de Madrid, la proporción de fortines es entre 3 a 1 y 5 a 1 (3 / 5 fortines republicanos por cada fortín nacional).
Tipos por construcción
Con respecto a su forma, en la Comunidad de Madrid contamos con varios tipos de fortines, si bien, ciertos tipos son característicos del bando nacional, otros del republicano, y otros comunes, utilizados por ambos. Podemos así, encontrar los siguientes tipos (haz clic en cada tipo para ver su diagrama):
Fortín Cilíndrico:

De forma completamente cilíndrica, constan de un acceso por su parte trasera, y, generalmente, cuentan con tres troneras (una frontal y dos laterales) Suelen ser de tamaño reducido, para uno o a lo sumo, dos soldados. Podemos encontrar ejemplos de este tipo en Gandullas, en el Cerro de Don Papito, o junto a la N-I, hacia el km 89.
Fortín Cilíndrico con acceso:

Aunque lo he denominado de este modo, no son del todo cilíndricos, puesto que cuentan con una protuberancia en su lado trasero, con la puerta de acceso. Suelen tener tres troneras. Una hacia el frente, y hacia cada lado, aunque en ocasiones la distribución de estas puede ser diferente. Tenemos ejemplos de estos fortines en la Dehesa de Navalcarbón (Las Rozas), o en el Parque del Oeste (Madrid).
Fortín Semicilíndrico:

De forma cilíndrica por delante, y de medio hexágono por detrás, estos fortines de gruesas paredes cuentan con dos grandes troneras de 90° que abarcan toda la fachada delantera, y un acceso en su parte posterior. En su parte superior, un biselado de 45° les confiere su forma característica. Podemos encontrar este tipo de ejemplares en Valdemorillo, al sur del alto de Los Llanos.
Fortín Semiesférico:
De forma esférica, acabados en forma de cúpula de cemento, todos tienen el acceso por la parte posterior, pero en cuanto a sus troneras, podemos encontrar dos subtipos. El primero cuenta con entre 6 y 8 pequeñas troneras o aspilleras, para fusilería, mientras que el segundo cuenta con tres amplias troneras para ametralladoras. Podemos encontrar estos ejemplares al sur de Brunete, en la calle San Sebastián.
Fortín Semiesférico con acceso:

De forma esférica, acabados en forma de cúpula de cemento, no tienen forma totalmente ovoide, debido a la protuberancia que tienen en la parte posterior, en la que se ubica la entrada.parte posterior. Suelen contar con dos troneras frontales. A menudo, van en parejas y/o acompañados por un refugio de cemento. Podemos encontrar ejemplos de este tipo en la salida de Navalagamella hacia Valdemorillo.
Fortín Semieliptico:

Esos fortines, construidos de piedras (generalmente, de la zona en la que se encuentran) tienen forma rectangular a excepción del lado frontal, que tiene forma semielíptica, en el que se ubican cuatro troneras. Cuentan con un solo acceso por la parte posterior. Hay ejemplos de este tipo junto al embalse de La Jarosa, en Guadarrama.
Fortín Rectangular:

De forma rectangular, construidos generalmente de ladrillo o piedras, cubiertos por una gruesa capa de cemento, constan de cuatro troneras en su parte frontal, separadas internamente de dos en dos por una protuberancia en muro. Cuentan también con dos accesos en los laterales, y eventualmente, una en la parte posterior. Estos fortines podemos encontrarlos en gran número en el frente del Jarama, en lugares como los olivares de Morata, o en el Camino de Maragallegos, en Ciempozuelos.
Rectangular Abovedado: (Pke de Paris)

Aunque de planta rectangular, este tipo de fortines son de menor tamaño que los fortines rectangulares de cuatro troneras que encontramos en la zona del Jarama. Tienen la cubierta abovedada, y cuenta con una tronera en un extremo de la bóveda, y el acceso en el extremo opuesto. Estos fortines, tan sólo los he encontrado cubriendo la carretera de Las Rozas a El Escorial.
Fortín Cuadrado simple:

Fortines completamente cuadrados, con una tronera frontal y dos laterales, con el acceso por detrás. Podemos encontrar ejemplos de este tipo en Arganda, junto a El Piul, y en la antigua Fábrica de Cerámica.
Fortín Cuadrado doble:

Fortines cuadrados, con una sola tronera frontal, o, como mucho, una frontal y otra lateral. Están siempre por parejas, ubicados en abanico, cubriéndose mutuamente los flancos en los que carecen de tronera. En su lugar suelen tener un acceso para comunicar con su "gemelo", además del acceso por la parte posterior. Podemos encontrar este tipo de fortificaciones en el cinturón de defensa de Madrid (Cerro de Los Gamos en Pozuelo, MaraEspesa en Hortaleza, entre Leganés y Fuenlabrada, en el conservatorio de Getafe...) Existen un par de excepciones en las que la pareja no está junta, sino separada, como en los del Cerro de La Cabaña (Hortaleza) o el de Ciudad Pegaso(Madrid), a casi 500 m de su pareja, en la Alameda de Osuna (Madrid).
Fortín Mixto:

Estos fortines suelen ser de gran tamaño, y construidos con cemento. Tienen forma cuadrada, excepto en su parte frontal, que tiene forma semicircular, con una amplia tronera de más de 90º. Cuentan con un acceso en la parte trasera, relativamente pequeño en relación al tamaño del fortín. Encontramos ejemplos de estos ejemplares en Cabeza Fuerte, al sur de Pinto.
Fortín Pentagonal:

De forma Pentagonal, con dos de sus lados orientados al frente, otros dos hacia los flancos, y uno hacia atrás, cuenta con dos troneras (una en cada frontal) un un acceso en la parte posterior. Estos fortines, de los que existen pocos ejemplares en la Comunidad de Madrid, pueden encontrarse en superficie (como en el Camino de Peones Camineros, en Titulcia) o adosados a una loma, y semienterrados en ella (como los de Los Cohornales, también en Titulcia)
Fortín Semihexagonal:

Estos fortines tienen su parte frontal con forma de medio hexágono, y cuentan tres troneras ubicadas en sus tres lados frontales, además de un pequeño acceso ubicado en uno de los flancos, mientras que la parte posterior es lisa, sin ningún tipo de vano. Podían estar construidos de cemento, o de una mezcla de cemento y ladrillos. Podemos ver este tipo de fortines en Navalcarbón (en Las Rozas), aunque suelen estar en mal estado, por haber sido construidos durante la batalla.
Fortín Cruciforme:

Tan espectaculares como escasos, este tipo de fortines suelen encontrarse en grupos de dos o tres, ubicados en lugares estratégicos como carreteras o cruces de caminos. Tienen planta de cruz griega (con todos los lados iguales), y cuentan con cuatro troneras, ubicada una en cada extremo, aunque existen excepciones, que cuentan además con troneras en los flancos de cada brazo de la cruz. Casos de este tipo se pueden encontrar en la carretera que une Brunete con Villanueva de la Cañada, o al Sur de Quijorna, también junto a la carretera.
Fortín de visera:

Estos extraños ejemplares, que podemos encontrar, por ejemplo, en la carretera de Prádena del Rincón, tienen forma cilíndrica por delante, aunque son planos por su parte posterior, en la que tienen el acceso. Lo más particular es que cuentan con una sola tronera de 180°, lo que les confiere esa forma característica, que recuerda a las viseras. Fuertemente construidos en cemento, se encuentran dispuestos en líneas, separados a intervalos que pueden ser de entre 200 y 500 m.
Fortín Trapezoidal:

Estos fortines, que son operados por grupos de entre 3 y 6 soldados, tienen la planta en forma de trapecio, ofreciendo el lado menor (con las aspilleras) al frente de batalla. Las troneras pueden ser varias pequeñas (para su uso con fusiles) o una sola, más grande (para su uso con ametralladoras o artillería). El lado trasero, mayor que el delantero, puede estar abierto o cerrado, con dos accesos en los extremos, en función del propósito con el que fuera construido (artillero o fusilero). Son muy escasos, pero podemos ver ejemplares de este tipo en el Cerro Coverteras (artillero) o junto al arroyo Meaques (fusilero), ambos en la Casa de Campo de Madrid, o defendiendo el cerro de El Pingarrón, en Morata de Tajuña.
Fortín de aprovechamiento:

Son muy comunes en la zona de la Sierra. No tienen forma determinada, puesto que se construyen aprovechando rocas, taludes, o cualquier otra formación natural que ayude a ofrecer un parapeto seguro para las tropas. Apoyados generalmente en rocas, aprovechan las formas que esta pueda tener, para crear lugares a refugio, garitas de tiro... Podemos ver algún ejemplo de estos fortines en el Cerro Sevillana o en la cima del cerro de La Gamonosa, ambos en Guadarrama.
Complejos:

En los frentes de la Sierra, en especial, en el de Peguerinos, se construyeron numerosos puntos fortificados, generalmente, en las cimas de los cerros, consistentes en un refugio blindado, de cemento, a menudo con troneras, y comunicado mediante trincheras hormigonadas, con dos o más pozos de tiro con varias aspilleras para fusilería. Muchas veces, estas aspilleras son de cemento, prefabricadas, e instaladas posteriormente en las fortificaciones. Podemos encontrar ejemplos de este tipo en Las Herreras, o en el Cerro de la Longuera, en Fresnedillas.
Bloques:

Son fortificaciones de gran tamaño, en las que operan más de 10 soldados. Las dos más importantes que hay en la Comunidad de Madrid, se encuentran bastante retrasadas de las líneas de combate, en puntos neurálgicos de comunicación. Los tres ejemplares de que tengo constancia, se encuentran en Colmenar del Arroyo, Seseña y el Alto del León, si bien, tienen una morfología bien diferenciada. Se nota una evolución en este tipo de fortificaciones. La primera en ser construida fue la del alto del León. En esta se puede ver cómo una simple fortificación fue creciendo hasta convertirse en un primitivo Block. El segundo en ser construido fue el de Seseña. Este ya tiene la configuración típica de un block, consistente en un cuerpo central (cuadrado en este caso) con dos garitas ubicadas en extremos opuestos del cuerpo central, todo acabado con una cubierta plana. El tercer block, en Colmenar de Arroyo, de construcción más depurada, cuenta con un cuerpo central cilíndrico, atronerado, con cuatro garitas en extremos opuestos, rematado con cubiertas abovedadas. Además cuenta con un acumulador de agua en su parte central, para permitir largos periodos de aislamiento de las trompas que lo sirven. Este último diseño se tomó como definitivo, puesto que se decidió la construcción de algunos más, en puntos clave para las comunicaciones con el frente. El segundo de ellos, sin ir más lejos, junto al primero, en Colmenar, al otro lado de la carretera que defiende, y unidos por un túnel, del que se conserva la parte del block ya existente.
Fuente: Los Fortines
jueves, 19 de mayo de 2011
Castillo de Doña Urraca. S.XII
El castillo de Doña Urraca en la localidad de Beleña de Sorbe, hoy en un estado lamentable, se encuentra en la parte más elevada de la localidad, en el término municipal de Cogolludo, provincia de Guadalajara, España.
domingo, 15 de mayo de 2011
Torreón de los Arias Dávila. S.XV
En la ciudad de Segovia existen buenos ejemplos de casas fuertes, auténticos castillos urbanos. Una de las torres más hermosas es el Torreón de los Arias-Dávila. Esta familia, después condes de Puñonrostro, fue muy poderosa en la segunda mitad del siglo XV. De origen converso, alcanzó la cima de su poder con el Obispo Juan Arias-Dávila, que construyó esta casa fuerte para si y su familia. Es una edificación de tipo militar y servía como defensa o como atalaya, esta situada en la calle Colón, 4, de Segovia, España.
lunes, 9 de mayo de 2011
Muralla de Palazuelos. S.XV
En Palazuelos, a la que llaman la Ávila alcarreña destaca su completo círculo de murallas, que encierran totalmente a la villa, sin resquicio alguno. Tan sólo por sus grandes portones adovelados se podía, y hoy se puede, entrar a la calle mayor. Muchos cubos defensivos, diversas puertas en zig-zag presididas por los escudos de los señores, y en un extremo del amurallamiento surge el castillo, también con dos recintos concéntricos. Situada en el término municipal de Sigüenza, provincia de Guadalajara, España.
sábado, 7 de mayo de 2011
Castillo de Palazuelos. S. XV
El castillo de Palazuelos se encuentra adosado a la muralla que rodea por completo la localidad del mismo nombre, en el término municipal de Sigüenza, provincia de Guadalajara, España.
lunes, 2 de mayo de 2011
Castillo de Uceda. S. XII
El castillo de Uceda se encuentra en un extremo de la localidad del mismo nombre, provincia de Guadalajara, España, junto al descampado que fue la villa vieja, asomándose al río Jarama desde el borde del acantilado en el que termina la meseta alcarreña.